Nuestra Historia

El territorio actual de la provincia de Santa Cruz fue definido en el año 1884 con la Ley N° 1532 (Ley orgánica de Territorios Nacionales) que organizaba administrativamente, hasta ese momento, la Gobernación de la Patagonia comprendida por las actuales provincias de Rio Negro, Neuquén, Chubut, Santa Cruz y Tierra del Fuego.

Su poblamiento se convierte en un objetivo del Estado Nacional cuando surge la necesidad de incorporar esas “tierras vacías” para destinarlas a la explotación ovina, en el marco de la inserción de nuestro país al mercado internacional dentro de una división del trabajo que adjudicará a la Argentina un rol agroexportador.

Desde el punto de vista jurídico, dos leyes fueron las que permitieron el proceso de ocupación en Santa Cruz entre 1878 y 1920: la Ley N° 817/1876 “de Inmigración y Colonización” y la Ley 4167/1903 “Ley General de Tierras”. Como consecuencia de ello, la tierra pública comenzó a transferirse a manos privadas mediante la utilización de diferentes mecanismos que permitieron el acceso en propiedad, en arriendo, o a título precario, y como una constante, la ocupación de hecho.

El poblamiento de la provincia de Santa Cruz se inicia a fines del siglo XIX, en base a la explotación de la ganadería. Esta actividad, que se extiende hasta la actualidad, tuvo un periodo de crecimiento sostenido hasta 1920, y de expansión hasta 1945, año en que comienza a estancarse. Esto sucede en virtud de distintos factores, algunos estructurales y otros coyunturales: la baja inversión en tecnología, el proceso de desertificación provocado por la explotación intensiva (“sobrecarga ovina”) y la evolución negativa de los precios internacionales de la lana y de la carne.

La etapa territoriana de Santa Cruz comprende la gestión de Juan Manuel Gregores, desarrollada entre los años 1932 y 1945. Este gobernador ha logrado destacarse por su preocupación por la integración del territorio a través de las comunicaciones.

A mediados de los cuarenta se inicia en el entonces Territorio Nacional de Santa Cruz, la explotación minera – petróleo, carbón, gas – impulsada y controlada en su mayor parte por YPF. Y es a fines de los años cincuenta cuando comienzan las grandes oleadas migratorias convirtiendo a Santa Cruz en polo de atracción poblacional vinculado a la actividad minera.

Junto a este proceso de diversificación de la economía comienza la etapa de la provincialización de Santa Cruz. Junto al resto de las provincias patagónicas recibió el status de provincia en 1955, por medio de la ley N° 14.408 que estableció un nuevo estado provincial denominado Provincia Patagonia que reunía dentro sus límites la ley Orgánica de Territorios Nacionales, o sea las gobernaciones de Santa Cruz y Tierra del Fuego.

Posteriormente se erigió la gobernación de Tierra del Fuego y la Provincia de Santa Cruz quedó circunscripta a sus límites históricos. Regida desde que se sancionó la ley 14.408, por Comisiones Nacionales, fue llamada a las urnas por primera vez en 1957 para elegir los veinticuatro convencionales constituyentes que debieron darle su carta magna. Concurrieron a esas elecciones cuatro partidos políticos, y se aplicó el sistema proporcional D´Hont obteniendo 10 convencionales la Unión Cívica Radical Intransigente, 6 la Unión Cívica Radical del Pueblo, 5 el Partido Conservador Popular, y 3 el Partido Demócrata Cristiano. La proscripción electoral del Movimiento Justicialista se expresó de una significativa cantidad de votos en Blanco.

El primer gobernador de Santa Cruz con su nuevo estatus de provincia fue Mario Cástulo Paradelo de la UCRI, electo para el periodo 1958 – 1962. Su gobierno sufrió las consecuencias de las internas del radicalismo de fines de los cincuenta, por lo que se lo sometió a Juicio Político. El gobernador Paradelo estuvo suspendido en su cargo mientras Luis Victoriano Carrizo llevó adelante el ejercicio del poder ejecutivo. El 18 de marzo de 1962 se realizaron las elecciones para Gobernador, Vice y renovación parcial de la Cámara de Diputados, resultando ganadores la formula de la UCRI en las figuras de Pellón – Bark; quienes no asumieron debido a que el Estado Nacional decidió la intervención federal a la provincia.

Ante el nuevo proceso democrático que se abre en 1963, resulta electo Rodolfo Martinovic representando a la UCRP, gobernación que también queda trunca ante un nuevo Golpe de Estado de la autodenominada “Revolución Argentina” en 1966. Es decir que desde 1958 hasta 1966, Santa Cruz fue gobernada por distintas fracciones de la Unión Cívica Radical con la participación vedada al peronismo debido a la proscripción, lo que significó gobiernos débiles con limitada legitimidad ante la imposibilidad de participación electoral del peronismo, pero a su vez inestables por el internismo en la fuerza gobernante y los consabidos juicios políticos, a estos sumados los casi cíclicos golpe militares.

En 1973, cuando el peronismo santacruceño participa de una contienda electoral sin proscripciones, logra el triunfo de su fórmula Jorge Cepernic y Eulalio Encalada. El proyecto del gobierno popular de Cepernic se ve truncado por la intervención federal de octubre de 1974.

Después de la larga noche de la Dictadura, en 1983, los argentinos recuperan la vida democrática en Santa Cruz. El triunfo electoral es del Justicialismo con la fórmula Arturo Puricelli y Francisco Toto. Fue la primera vez, desde 1958, que un gobierno provincial termina su mandato. En 1987 la gobernación recae en la fórmula del frente justicialista conformado por Ricardo Del Val (PJ) y José R. Granero (MID).

Nuevamente la inestabilidad institucional regresa en Santa Cruz, los enfrentamientos entre el Poder Ejecutivo y el Legislativo, agravado más aun por una difícil situación económica que vive todo el país. En un breve lapso se destituye al gobernador Del Val a través de un juicio político, lo reemplaza su vice gobernador José Ramón Granero, quien renuncia ante el ahogo financiero que sufre la provincia de parte de la Nación. Asume la responsabilidad de culminar el periodo de cuatro años y entregar el mando al próximo gobierno el diputado Héctor Marcelino García, que lleva adelante el compromiso ante una situación compleja en lo económico y social tanto provincial como nacional.

El 10 de diciembre de 1991, Néstor Kirchner es proclamado Gobernador, asumiendo con un contexto nacional y provincial realmente complejo, Estado Provincial desfinanciado y duras decisiones del gobierno nacional en cuanto a desguazar el Estado con un plan irracional de privatizaciones. Una provincia como Santa Cruz donde el carbón, el gas y el petróleo tienen una importancia central en su economía, debió afrontar momentos difíciles. Desde la gobernación se afrontó un necesario ordenamiento administrativo, priorizando las aéreas de salud, educación y seguridad, ejecutando un importante plan de obras de infraestructura necesarias para la provincia: rutas, asfalto, cloacas, viviendas, escuelas y hospitales en todas las localidades.

Como forma de diversificar la economía provincial, se apoyaron desde el Estado de manera sostenida y firme las actividades que venían desarrollándose lentamente desde fines de los setenta y durante la década del ochenta: nace de esta manera el tiempo del desarrollo intenso del Turismo y la Pesca.

Obras fundamentales como la construcción del puerto de Caleta Olivia, la ampliación del puerto de Puerto Deseado, el apoyo al sector privado dedicado a la actividad pesquera. El turismo, con una inversión como no lo había tenido en su historia, la construcción de aeropuerto en El Calafate, incentivos al sector privado dedicado a brindar servicios al turista. Y, además, se realizaron con éxito las gestiones de declaratoria como Patrimonio Cultural de la Humanidad de parte de la UNESCO, para la Cuevas de la Manos.

Néstor Kirchner gobernó Santa Cruz en tres oportunidades, ya que la reforma constitucional de 1994 permitió la figura de la reelección. Su último mandato no lo concluyó debido a que asumió la Presidencia de la Nación en el año 2003, convirtiéndose en el primer santacruceño en llegar a tan alto cargo público.

Santa Cruz estuvo gobernada en los últimos años por Sergio Acevedo, Carlos Sancho y Daniel Peralta.

A partir del 10 de Diciembre de 2015, la Dra. Alicia Kirchner es quien tiene la responsabilidad de llevar adelante los destinos de Santa Cruz. Siendo la primera Gobernadora mujer, afronta el presente y el futuro de esta provincia con grandes desafíos y expectativas: pues más allá de la compleja realidad, se enfrenta con un contexto nacional crítico donde el partido gobernante ha tomado medidas económicas de ajuste, que afectan no sólo a los santacruceños sino a los 40.000.000 de argentinos.