Los parques nacionales ocupan aproximadamente un 4% de la superficie de Santa Cruz. El movimiento económico y los puestos de trabajo generados a partir del turismo en áreas protegidas, representa una de las actividades socio-económicas más rentables, limpias y estratégicas para nuestra Provincia.

Teniendo en cuenta esto último, ¿cómo somos capaces de transformar una oportunidad en una amenaza? Simple: polarizando las discusiones, creyendo que el desarrollo de una actividad perjudica a la otra y viceversa. En tal escenario, sólo podremos salir adelante si ponemos nuestra energía, imaginación y recursos en el lugar adecuado.

Santa Cruz posee una rica y extensa historia agropecuaria. La producción ovina en particular, acompaña el desarrollo de la Provincia desde sus principios, forma parte de la cultura, la identidad patagónica y la defensa de la soberanía desde tiempos fundacionales. Sin embargo, las pujas entre sectores, sumado a fuertes procesos de desertificación y escasez de agua, acelerados por un cambio climático indiscutible, nos obligan a pensar en nuevas estrategias que permitan adaptarnos y potenciar las economías regionales mediante políticas sostenibles de largo plazo. 

El uso de suelo no debe gestionarse en compartimentos estancos, por el contrario, es necesaria una visión integral para establecer nuevos paradigmas en nuestra relación con la tierra. En ese sentido, cualquier área protegida aislada, sin manejo, desprovista de recursos económicos y sin relacionamiento con la sociedad requiere de nuestra total atención para resguardar aquello para la cual fue creada. 

¿Somos capaces de ver oportunidades en lugar de amenazas? 

La última reunión entre la Federación de Instituciones Agropecuarias y el presidente de la Nación simboliza una buena oportunidad para reflexionar sobre el tema. Si existe un interés concreto de inversión en el noroeste de la Provincia, debemos trabajar para conducirlo de forma estratégica, en un marco de diálogo interdisciplinario e intersectorial, y por supuesto, sin presiones temporales que nos lleven a cometer errores a futuro.

En el lenguaje corriente, el término “sinergia” tiene una connotación positiva, y es utilizado para señalar un resultado más favorable cuando varios elementos de un sistema o de una organización actúan concertadamente. Se entiende que hay sinergia positiva, cuando el resultado final es superior a la suma de los resultados de cada parte actuando aisladamente.

Lejos de la sinergia se presenta el antagonismo, símbolo de la contrariedad y rivalidad, donde existe una oposición sustancial que en ocasiones, implica que la acción de una de las partes anule a la otra.

“Tolerar/no perjudicar”, son conceptos defensivos y estáticos, por el contrario, “Potenciar, integrar y sinergizar”, resultan acciones claves para abordar la situación y generar escenarios de ganar-ganar.

El Parque Nacional Patagonia (PNP) necesita decididamente de aliados estratégicos. Campos vecinos que puedan mejorar el rendimiento de su actividad a partir de la vinculación con el área protegida. El sector agropecuario santacruceño se encuentra en un momento difícil, donde cada vez son más los establecimientos abandonados, siendo necesaria la incorporación de recursos tecnológicos y nuevas alternativas productivas.

Para ello, podemos pensar en una instancia de trabajo conjunto, con puntos en común, elevando el nivel de discusión y logrando un esquema de participación en el cual la suma de los esfuerzos rinda más frutos que los sectores operando aisladamente.

En ese orden de prioridades, la participación del Estado nacional debe ser profunda, asegurando la asignación de recursos para el manejo del PNP, conservando los ambientes naturales, y a la vez, promoviendo el desarrollo de aquellos productores que decidan continuar con su actividad. De la misma forma, es imprescindible la ejecución de acciones concretas para potenciar el sector turístico en la región, con especial énfasis en las vías de acceso terrestre y aéreo, la promoción del destino en los foros internacionales y el apoyo con infraestructura para los municipios receptores de dicha actividad.

Con la puesta en valor de la Ruta escénica N° 41 en el tramo Los Antiguos – Lago Posadas, mediante la “Travesía con Audioguías” promovida por el Gobierno provincial a través de la Secretaría de Estado de Turismo y el acondicionamiento del camino realizado por Vialidad Provincial, se dio un paso importante para el desarrollo de la región. 

El Acuerdo Social Santacruceño es una herramienta central para estos objetivos, donde a partir de una convocatoria amplia y transversal se pueda crecer equitativamente en una Provincia unida y sustentable. Como mencionara la gobernadora, Alicia Kirchner, “se trata de entender que debemos fortalecer nuestra estima como pueblo y que debemos redoblar nuestros esfuerzos, logrando un punto de inflexión donde no se necesita voluntarismo sino visión, y trabajo conjunto”. 

El Parque Patagonia es una oportunidad para el desarrollo del noroeste de la Provincia. La conformación de un circuito binacional con la República de Chile representa una alianza estratégica para tal fin. Generando sinergia entre los sectores, podremos lograr un proyecto sustentable de largo plazo para el bienestar actual y de las generaciones futuras. En ese camino nos encontrarán para trabajar juntos.

Fuente: la nota de opinión del Secretario de ambiente de la provincia fue publicada el 10 de febrero en La Opinión Austral con el título Sinergia y antagonismo.

Compartilo en redes: